En un momento de mi vida, sentí que ya no iba a poder decir te amo con el alma.
Sacar palabras con flores y vida.
Saborear el sentimiento interno que te genera la vida, el amor de la compañía.
He pasado noches enteras, hasta se me hicieron eternas, derramando lagrimas. Dejando que fluya el dolor.
Mañanas despertando nerviosa, soñando irrealidades.
Tardes infinitas, pensando en como olvidarme de lo sucedido.
Borrando la tragedia de amor.
Tratando de sacarme el rencor, el odio que me genero la decepción, buscando un verdadero perdón.
Revolucionar mis pensamientos, y creer que puedo lograrlo. Y en un instante recordar todo, y cada vez mas y mas acompañado de una ola de lagrimas y un nudo que las detiene en mi interior.
Y saber, que no es posible perdonar. No es el momento aun.
De dolores sabe Maria, y lo que le resta la vida mía.
Salir del pozo, caminar a paso fuerte y lento. Trazando recta, mi meta.
Y ver un jardín largo, muuuuuuuuuy largo. Que me acompaña, siempre con flores, risas, caricias de brisas. Tiene un aroma que te trasmite tranquilidad.
Ese aroma que me hace modular y decir TE AMO.
AMO ETERNAMENTE A MI FAMILIA. LA AMO, POR QUE EN ELLA ENCUENTRO EL SENTIMIENTO ETERNO Y PROFUNDO. ESE QUE NUNCA PUEDE FALTAR, Y PASE LO QUE PASE, NUNCA VOY A QUERER ANULAR ESAS PALABRAS PARA USTEDES.
Son el borde de mi camino, siempre que me salga van a empujarme para adentro. Y recalcular, conmigo y la gallega.